PMF #1

 ¿Es lo mismo Fisioterapia y Rehabilitación?

PMF #2

 ¿Cómo puedo acudir al Fisioterapeuta?

PMF #3

 ¿Qué es la contractura muscular?

PMF #4

 ¿Es doloroso el tratamiento mediante fisioterapia?

PMF #5

 ¿Qué son "las corrientes"?

PMF #6

 "Me aplican unos aparatos que no siento nada. ¿Me harán algo?"

PMF #7

 ¿Qué debo hacer como paciente para que el tratamiento aplicado sea efectivo?

PMF #8

 ¿Son todos los tratamientos iguales para las mismas lesiones?

PMF #9

 El fisioterapeuta, ¿mi aliado?

PMF #10

 "Y entre tantos profesionales, ¿darán con lo que me pasa?"

 

¿Es lo mismo Fisioterapia y Rehabilitación?

Comúnmente se asocian Fisioterapia y Rehabilitación como un mismo concepto. Realmente no es así: la Fisioterapia, como conjunto de métodos y técnicas, pertenece al grupo de ciencias sanitarias que, como la terapia ocupacional, la ortopedia técnica, la psicología clínica y la logopedia hacen posible el proceso de rehabilitación del paciente. Cada una de estas ramas abarca un campo determinado en el proceso global de rehabilitación, siendo la Fisioterapia una de las más generalizadas, por lo que suele ser directamente asociada a rehabilitación.

¿Cómo puedo acudir al Fisioterapeuta?

Si dispone de un diagnóstico determinado y la prescripción correspondiente de su especialista, su visita al fisioterapeuta será más efectiva y rápida, iniciando el tratamiento en su primera sesión. En caso contrario, su fisioterapeuta le indicará, si lo considera oportuno, el especialista más adecuado para su diagnóstico y prescripción. Para procesos preventivos o valoraciones funcionales, puede acudir directamente al Fisioterapeuta.

¿Qué es la contractura muscular?

La contractura es un proceso anormal de la fibra muscular, que cursa con exceso de tono y dolor intenso. Sus causas pueden ser muy variadas: desde una mala postura hasta esfuerzos bruscos o estados de tensión o estrés.

Su tratamiento es notablemente efectivo mediante fisioterapia: la utilización de electroterapia antiálgica reduce el dolor y permite la relajación de la fibra muscular, y mediante la masoterapia se eliminan las sustancias sobrantes del músculo y facilita su irrigación y reposición después de la lesión.

¿Es doloroso el tratamiento mediante fisioterapia?

Por lo general, no lo es. Tan sólo en determinadas ocasiones es necesario llegar a provocar dolor para conseguir objetivos terapéuticos tan importantes como la ganancia del recorrido articular, o el desbridamiento cicatricial, por ejemplo.

El masaje terapéutico, por lo general, no debe ser doloroso, al igual que los otros métodos y técnicas fisioterápicos. Una correcta aplicación por fisioterapeutas asegura un excelente resultado.

¿Qué son "las corrientes"?

La electroterapia, más comúnmente conocida entre los usuarios de la fisioterapia como "las corrientes", es un conjunto de modalidades de la corriente eléctrica, que convenientemente adaptada permite su uso con fines terapéuticos. En Fisioterapia, la electroterapia es una de las técnicas más utilizadas como terapia analgésica, estimulante, o previa a la actuación manual del fisioterapeuta. Su uso NUNCA es doloroso, y tan sólo en los casos de aplicación como electroestimulación muscular puede llegar a provocar cierta molestia, aunque siempre soportable.

Su utilización permite abarcar diversos procesos traumatológicos, neurológicos, pediátricos, y un largo listado ilimitado debido a la constante innovación e investigación sobre esta modalidad terapéutica de excelentes resultados.

"Me aplican unos aparatos que no siento nada. ¿Me harán algo?"

La utilización de aparataje como la onda corta, la microonda, el láser o la magnetoterapia llega a distraer la confianza del paciente en el tratamiento ya que su aplicación es imperceptible. A pesar de que el paciente no "siente" directamente los efectos de estas terapias, su resultado es evidente debido a la actuación de las ondas, campos magnéticos o radiaciones, según los casos, sobre los tejidos y estructuras del cuerpo humano, con efectos tan favorables como el aporte de calor en tejidos profundos, la analgesia de terminaciones nerviosas dolorosas, la reducción de la inflamación o el incremento de la circulación sanguínea en vasos afectados por una determinada lesión.

¿Qué debo hacer como paciente para que el tratamiento aplicado sea efectivo?

En primer lugar, seguir estrictamente todas y cada una de las indicaciones que el fisioterapeuta determina en el tratamiento. La constancia en la aplicación sin ausencias en el ciclo de terapia permite un mejor resultado y por supuesto, seguir las normas convenientes de prevención pautadas por el fisioterapeuta, así como la realización, en su caso, de los ejercicios tanto en clínica como en casa del paciente.

En ningún caso debe sentirse inseguro, así que no dude en consultar a su fisioterapeuta cuantas dudas tenga durante su tratamiento, así como facilitarle la máxima información posible sobre su proceso lesional. Recuerde que lo que para Ud. puede ser una leve incidencia, para el fisioterapeuta puede ser la clave de un mejor tratamiento.

¿Son todos los tratamientos iguales para las mismas lesiones?

Uno de las principales dudas en los pacientes que acuden a fisioterapia es su tiempo de recuperación. En ocasiones intercambian opiniones con otros pacientes que han sufrido lesiones semejantes, y la duda aparece cuando existen diferencias en los tiempos de recuperación: hay que tener en cuenta que una misma lesión se produzca en dos pacientes distintos, el tratamiento puede llegar a ser radicalmente diferente, dependiendo de factores tan condicionantes como la edad, el estado físico, los antecedentes, etc.

Es muy importante centrar los resultados de una lesión en función de cada caso de forma individual, sin establecer comparaciones que condicionen la evolución del tratamiento.

El fisioterapeuta, ¿mi aliado?

Por supuesto. Los procesos de recuperación en fisioterapia llegan a establecer fuertes lazos de confianza entre el paciente y el fisioterapeuta, bien por la duración del tratamiento, bien por la cercanía física. Resulta sorprendente cómo se puede acelerar la recuperación de una lesión con un incremento de la confianza entre ambas partes implicadas, en las que el aspecto psicológico juega un papel determinante. Así, la negativa al tratamiento, la desgana del paciente o la pérdida de confianza en el fisioterapeuta pueden llegar a derivar en un proceso crónico. Por otra parte, una fluida información entre paciente y fisioterapeuta permite resultados notablemente visibles.

"Y entre tantos profesionales, ¿darán con lo que me pasa?"

La derivación entre los diferentes profesionales de la salud es básica para determinar un correcto diagnóstico y establecer el adecuado plan terapéutico. La derivación desde el médico especialista a fisioterapia y del fisioterapeuta al especialista o especialistas permite identificar de forma certera la lesión o enfermedad, así como aplicar y variar el tratamiento fisioterápico para obtener los mejores resultados. Por eso, durante el tratamiento de fisioterapia es frecuente la derivación periódica al médico especialista que remitió al paciente a fisioterapia, tanto para valorar la evolución como para establecer nuevos criterios diagnósticos que junto a la evaluación fisioterápica, permitan al fisioterapeuta aplicar la pauta más adecuada.